Durante la Semana del Libro, nuestro centro se ha llenado de ilusión, fantasía y muchas historias gracias a una actividad muy especial: ¡los cuentacuentos en el aula! Este año hemos tenido la suerte de contar con la participación de varias mamás que han querido compartir su tiempo, su voz y su cariño con todos los niños y niñas.
Desde el primer momento, el ambiente en clase cambió. Las luces suaves, los niños sentados en círculo y la expectación en sus caras crearon el escenario perfecto para dejar volar la imaginación. Cada mamá trajo un cuento diferente, preparado con entusiasmo y, en muchos casos, acompañado de marionetas, imágenes o pequeños objetos que hicieron la experiencia aún más enriquecedora.
A través de estas historias, los alumnos no solo disfrutaron, sino que también aprendieron valores importantes como la amistad, el respeto, la empatía y la importancia de ayudar a los demás. Escuchar cuentos narrados por otras voces distintas a la habitual también favorece la atención, la comprensión y el gusto por la lectura.
Además, la participación de las familias en la vida del aula es fundamental. Este tipo de iniciativas refuerzan el vínculo entre la escuela y el hogar, y permiten a los niños sentirse aún más acompañados en su proceso educativo. Ver a sus propias madres en el aula, compartiendo cuentos con sus compañeros, ha sido sin duda una experiencia muy significativa para ellos.
Queremos agradecer a todas las mamás y papás que han participado por su dedicación, su creatividad y su cariño. Han conseguido llenar nuestras aulas de magia y han dejado una huella muy especial en nuestros pequeños.
Sin duda, actividades como esta nos recuerdan que los cuentos no solo se leen… ¡se viven!








